Aprendizaje o formación, una perspectiva para implementar

María José Morales Lemus 0 Comments

POR: JOSUÉ PÉREZ

DOCENTE DE SAN PANCRACIO

Hablar del aprendizaje humano es una de las problemáticas más complejas que se ha podido plantear el mismo ser humano, a partir del siglo XVI. Sin embargo es uno de los componentes que más reflexión han generado en la pedagogía, en la ciencia y en la política.
En la pedagogía, porque cuando se habla de aprendizaje humano, implica el hecho de
profundizar en las múltiples dimensiones que, por naturaleza, tiene todo ser humano. En ese sentido aprendizaje humano tiene múltiples enfoques, metodologías y maneras de implementación de muchos contenidos teóricos que se deben convertir en la práctica cotidiana, por tanto, surge la pregunta: ¿qué tipo de ser humano se quiere formar? a lo cual surgen otras preguntas tales como: ¿qué se debe enseñar? ¿cómo se debe enseñar?
¿Cuándo se debe…? ¿Por qué se debe…? y ¿para qué se debe…?

Además de la pedagogía, la reflexión de la ciencia actualmente es una de las mayores empresas que tiene el ser humano, Pues a través de ella, el ser humano ha avanzado en la tecnología, se podría decir, ha aprendido. Así las cosas, el ser humano se ha convertido y ha convertido su entorno en un ser técnico. Si se analiza con mayor detenimiento esta afirmación, se pasa de un ser que usa únicamente sus manos, a un set netamente mediado por una herramienta.

Como se puede notar, en la mayoría de las actividades, labores y acciones humanas, se está utilizando herramientas para hacer algo, es decir, un aprendizaje práctico. Por ejemplo, la construcción de un vehículo la realiza, con mayor exactitud, una máquina, sin embargo, es un ser humano, o varios son los que desarrollan los elementos constructivos de una máquina que reemplaza a varios humanos. Otro ejemplo es en el aula de clases, se usa marcadores, libretas y lapiceros, entre otros elementos.

Por su parte, la política, entendida como una práctica humana cotidiana, también se plantea la problemática del aprendizaje humano. Su pregunta o cuestión principal es la implementación de leyes o normas para formar estudiantes que aprendan.

Dado este contexto me pregunto: si estas tres posturas demuestran sobre el aprendizaje del ser humano, ¿por qué ningún esquema o estructura social ha encontrado una respuesta satisfactoria a la pregunta recurrente de cada joven sobre el para qué me sirve esto o aquello que me enseñan en el colegio?

Existen muchas respuestas a este interrogante, sin embargo, sólo una, aunque no me satisfaga total y plenamente, sí me deja un tanto inquieto, la respuesta se puede expresar así: 《Todo hombre por naturaleza desea conocer.》(Aristóteles, 1,I) Podría decirse, todo hombre está creado o predispuesto para aprender.

Si se profundiza en este elemento, se puede advertir que el ser humano no va a la escuela a aprender, ni tampoco necesita de la ciencia para saber que los rayos UHV queman la piel y la mancha (cancer), antes bien, lo que una persona verdaderamente necesita es aprender a vivir la vida y a afrontar y resolver problemas, que a pesar de no buscarlos, los problemas requieren de una atención.

En ese sentido, nuestra tarea docente es infructuosa desde las asignaturas de corte netamente conceptual y abstracto, porque varios problemas de la vida cotidiana no se relacionan con lo que se “aprende” en el aula…

Por eso, actualmente se está imponiendo una alternativa pedagogía y formativa que surge de las entrañas del positivismo o cientificismo(dado por Comte), que con el tiemp o se transformó en pragmatismo (Pierce). (Aristizabal, 2012)

Esta alternativa a la que me refiero concretamente es al Aprendizaje Basado en Proyectos. Es muy interesante notar que el aprendizaje ha sido tomado como un fin en sí mismo, como una herramienta psicológica, como una cualidad humana, sin embargo, no nos damos cuenta que lo que se debe buscar siempre es la autogestión.

Además, como lo anota Aristizabal, 《El Aprendizaje Basado en Proyecto, tiene una finalidad pedagógica concreta que es el aprendizaje mediante el cual los estudiantes planean, implementan y evalúan proyectos que tienen un aplicación en el mundo real más allá del aula de clase…》, es decir, aunque no sea fundamentado como un fin, sí debe ser una herramienta cognitiva muy poderosa.

Sin embargo Aunque es una herramienta muy poderosa en la actualidad puede correrse los riesgos de convertir un espacio de aprendizaje social y Cívico en un momento de simplemente un crecimiento meramente conceptual.

Frente a esta inquietud, Aristizabal nos ayuda a discernir que el aprendizaje basado en proyectos es un espacio para la sociabilidad de sus integrantes de tal manera que construye a redes de apoyo no sólo cognitivo sino afectivo y social.

Además, esta alternativa aborda los elementos propios de las inquietudes que se deben resolver, así pues, esto es lo que debe tener un proyecto: ¿Qué se investiga? ¿Por qué y para qué es necesaria la investigación? ¿Cómo, cuándo, dónde, con qué y con quiénes se realizará el estudio?

Así las cosas, esta nueva alternativa pedagógica nos Abre nuevas perspectivas e implementaciones para nuestros estudiantes. Entre ellas tenemos la posibilidad de forjar personalidades y características únicas en comunidad, plantearles nuevos retos que les impulsa a investigar y Buscar soluciones a dichos retos.

Sin embargo, y como se aclaró al principio de este escrito, las estructuras y formas que intentan estandarizar o generalizarse, no contribuyen profundamente al crecimiento del ser humano y, por ende, ahora sirven inigualablemente y luego dejan de contribuir a los procesos propios de una cultura o sociedad.

Entonces, ¿qué nos queda por hacer? ¿Será que ésta alternativa pedagógica, de principio de siglo pasado y nacida para el pragmatismo, contribuye al Aprendizaje de ni ños y jóvenes de un país que lo que parece le interesa es tener mucho dinero, fama y poder?

Para concluir, se debe decir que implementar un aprendizaje basado en proyectos, a los primeros que deben ser educados en esta alternativa pedagógica han de ser los docentes pues son ellos quienes implementan los conocimientos en su área no cómo autoridades sino como garantes y guías de un proceso docente estudiante.

Bibliografía

Ciro Aristizabal, Carolina. 2012. Aprendizaje Basado en Proyectos (A.B.Pr) Como estrategia de Enseñanza y Aprendizaje en la Educación Básica y Media. Universidad Nacional de Colombia. Extraído de: http://www.bdigital.unal.edu.co/9212/1/43253404.2013.pdf.

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