¿Cómo será la universidad del futuro? Estas son las iniciativas más innovadoras.

María José Morales Lemus 0 Comments

La universidad necesita transformarse e implantar las nuevas tecnologías, adaptándose así a las necesidades de los estudiantes actuales y ayudándoles a adquirir las habilidades necesarias para los trabajos del siglo XXI.

Aunque en muchos casos todavía no se ha iniciado ese proceso de cambio, sí hay iniciativas que están apostando por la modernización de la enseñanza superior y llevando a cabo proyectos que convierten sus universidades en las más innovadoras del mundo.

Proyecto Minerva

Promueve la creación del primer centro universitario global de la historia: no tiene un campus fijo, y los estudiantes pueden provenir de cualquier parte del mundo. De hecho, los alumnos que ya forman parte de este proyecto viven en siete lugares diferentes a lo largo de los años que dura su carrera: San Francisco, Seúl, Buenos Aires, Taipei, Londres, Berlín y Hyderabad. De esta manera, pasan seis meses en cada una de estas ciudades, en las que realizan numerosas actividades en colaboración con los ministerios de Educación y Cultura, así como con las empresas líderes en innovación de la zona.

Para su admisión, los solicitantes deben de pasar un riguroso proceso selectivo que  se realiza íntegramente online y en el que se responden tres preguntas: quién eres, cómo piensas y qué has logrado.

Sus clases son online y se basan en la neurociencia aplicada al aprendizaje: una hora y media con 18 alumnos y profesor conectados de forma simultánea. En lugar de exámenes, se apuesta por la evaluación continua, ya que los profesores están obligados a enviar anotaciones a cada uno de sus alumnos en un plazo máximo de cinco días después de cada clase.

En palabras del Director Ejecutivo del proyecto en América Latina, Aberg Cobo: “La pedagogía es muy distinta. Está basada en desarrollar pensamiento crítico y creativo, comunicación e interacción efectivas. Buscamos desarrollar líderes innovadores y ciudadanos globales”.

Instituto de Tecnología de Georgia

En un informe titulado Deliberate Innovation, Lifetime Education’, este instituto estadounidense habla sobre su plan de renovación educativa con el objetivo fijado en el año 2040, en el que se establecen cinco iniciativas que podrían convertirse en una tendencia adoptada por otros centros educativos.

  • Educación integral personal: se buscará desarrollar programas educativos que se centren en tres aspectos fundamentales: las habilidades cognitivas, interpersonales e intrapersonales.
  • Productos y servicios novedosos: con la intención de fomentar el aprendizaje continuo, se crean microcredenciales que incluirán insignias, certificaciones y microgrados.
  • Asesoramiento: tendrá lugar un apoyo constante en el progreso y evolución del alumno a lo largo de la carrera, utilizando bases de datos y asistentes de inteligencia artificial.
  • Personalización: se realizarán pruebas piloto de aprendizaje adaptativo y se desarrollarán tutores multifuncionales virtuales con el objetivo de que desempeñen el papel de mentor.
  • Presencia global: descentralización del campus físico para establecer espacios híbridos en los que confluyen los portales reales y los virtuales.

Proyecto Polymath

Su propuesta gira en torno al aprendizaje enfocado a la realización de proyectos. “Las escuelas de hoy, desde la guardería hasta el nivel de doctorado, les enseñan a los estudiantes a enfrentarse a los problemas fáciles con una única solución rápida. No hay ningún elemento de desafío, y el fracaso se castiga en lugar de verse como una oportunidad para el crecimiento”, afirman sus responsables.

Debido a esto, en el diseño de su oferta educativa todo el plan de estudios comienza por establecer los objetivos del estudiante. El trabajo del curso, elegido por el alumno, está orientado a acercararle a ellos. Si necesita materiales, recursos u otras personas para llevar a cabo sus proyectos, el centro se involucra para conseguirlo.

Además, se garantiza que los estudiantes adquieren habilidades de liderazgo y creatividad, ya que estar al frente de la materialización de una idea supone un entrenamiento natural en este tipo de aptitudes que se complementan con clases específicas orientadas a ello.

En este modelo no se obtiene un título de especialización en un campo, ya que las habilidades que un alumno necesita para completar un proyecto pertenecen a más de una disciplina. De todas formas, el rigor en la educación no se pierde y los conocimientos que se obtengan de los diferentes campos involucrados son certificados.

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