LA RESPONSABILIDAD DE ESTAR EN 11°

María José Morales Lemus 0 Comments

Por: José Martínez

Estudiante del COLEGIO SAN PEDRO APÓSTOL

Llegar a undécimo grado significa cursar el último periodo de nuestra etapa escolar, es transcurrir el último tramo de nuestra preparación académica el cual nos dirigirá con muchas esperanzas a la educación superior, y llegar a esta etapa también es signo de elaborar, preparar, exponer trabajos, presentaciones, talleres, exposiciones, entre otros múltiples deberes escolares.

Este panorama contempla la utilización constante del compromiso, de la perseverancia y sobre todo de la responsabilidad, pero este último valor engloba muchas direcciones a las cuales tenemos visionado arribar por medio del valor antes mencionado.

La responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones, el cuidado al tomar decisiones y/o realizar alguna determinada tarea, en síntesis, la responsabilidad es la capacidad de responder ante un hecho, pasando por la reflexión y orientación de las consecuencias de nuestros actos dentro del plano moral.

Por lo tanto, en un medio educativo y a nivel de individuo, es decir estudiantil, la terminología de este valor se transforma a responsabilidad estudiantil, la cual no es más que hacernos cargo y cumplir con nuestras actividades en la escuela (explícitamente en nuestro grado o curso), con una conducta apegada a lo ético-moral, eso quiere decir, a nuestra noción de lo correcto, lo cual no solo nos da un mejor aprovechamiento o rendimiento individual, sino en conjunto. Esta aptitud beneficia a concluir metas, a tomar decisiones y hacernos cargos sobre nuestros actos.

Ahora, si adaptamos esto a un grupo o a una facción estudiantil, en este caso undécimo grado, nos damos cuenta que usamos la responsabilidad en diferentes ocasiones, porque tenemos obligaciones con nuestro futuro, con nuestras familias, con nuestras futuras profesiones, con nuestros compromisos académicos y convivenciales, entre otros deberes para con nosotros mismos, que nos forjaran carácter para poder desempeñarnos en una sociedad.

“El estudiante de hoy debe reconocer que el camino para su verdadero crecimiento es a través de la educación, educarse no es una obligación, es una oportunidad para triunfar. El reto más extraordinario para combatir la ignorancia es el conocimiento, la disciplina y la responsabilidad.”

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